Zona Centro
Zona Cataluña
Zona Norte

Los primeros remontes en el esquí

Encuentra las mejores ofertas para esquiar en Nieveplus

    • DESTINOS
    • CIUDADES




ACEPTAR

Durante las más que adversas circunstancias de la posguerra la afición del esquí comenzó a revivir. Durante la temporada 1940-1941 volvieron a abrir las puertas del “Xalet de la Molina en el Centro Excursionista de Cataluña, señalándose nuevamente las pistas de ski.

los primeros remontes en el ski

Y fue Josep Mª Guilera el que reactivó la intención de dotara las pistas de Fontcanaleta de un dispositivo de remonte  similar a los utilizados en el extranjero, para conseguirlo tuvo que ponerse en contacto con Carlos Weise, un ingeniero suizo y aficionado al ski que residía en Barcelona. Weise ya tenía un esbozo del proyecto de telesquí, por lo que con autarquía de medios y entusiasmo impuestas por las circunstancias, realizaron la difícil tarea de construir un telesquí y conducir energía eléctrica hasta las pistas. Este remonte inaugurado y bendecido un 28 de febrero de 1943 se convirtió en el primer telesquí en España. Unos años después, en 1946, fue en la Molina donde se construyó un nuevo telesquí, esta vez fue realizado por la sociedad Tepsa en el Turó de la Perdiú.

Y tras esto reaccionó su estación vecina y competencia deportiva tradicional, Nuria, que para intentar no quedarse atrás en este nuevo equipamiento para facilitar el transporte se puso manos a la obra. Aunque antes tuvo que superar graves incidencias debido a una riada que tuvo lugar en parte de la línea del Cremallera en el año 1940, y que retrasó la construcción hasta febrero de 1942. Su reapertura fue al mismo tiempo que se inauguró el Hotel Puigmal junto al funicular  Montjuich que lo enlazaba al Santuario. Este funicular fue construido en 1929 como dotación en la Exposición Universal de Barcelona para luego ser trasladado a esta estación para dar servicio turístico a los esquiadores.

Ya en 1947, Basso y Weise decidieron construir en 1947 un telesquí en el Santuario, así como un telesilla para poder acceder desde las inmediaciones del Hotel Puigmal hasta el Pie de l’Aliga, que se encontraba a 2.400 metros de altitud, desde donde se contemplaba un exquisito paisaje y en el cual los esquiadores podrían acceder a la pista Soleia-Competición que contaba con un gran desnivel.

Los primeros remontes en el esquí
Valora esta sección
Presupuestos